
Elegir el camino correcto, o no. Lo importante es avanzar.
No me lo propuse, no tenía ni ganas de ver la laguna del Alto de la que me hablaba mi hermano, no andaba de ánimo (espiritualmente hablando) y me daba paja subir 10 km (sólo de ida y subida a la laguna) caminando un bosque y la cordillera, para llegar a la “tan ansiada laguna” que no estaba ni ahí con conocer. La cosa es que empecé a caminar y me quedaba más atrás del grupo. Mi hermano me esperaba a ratos y yo le decía que lo más probable era que me devolviera. El me decía que era floja y yo le trataba de explicar que nunca en mi vida me he dado por vencida, pero que esta vez no tenia ganas de ver ninguna laguna arriba de la montaña. La cosa es que paramos a comer como a las 14 hrs (cuando llevábamos 4 km de camino relativamente no difícil -porque jamás podría decir fácil-) y después de 10 minutos de descanso y comida seguimos el camino. Llegamos a un letrero de la CONAF que decía “camino Laguna del Alto 8,5 km, a 3 horas” y mire y vi la cordillera frente a mí y un frondoso bosque, en donde se divisaba un sendero en pura subida. Partí caminando y decidí quedarme con el bidón de 5 litros de agua, para que los que iban conmigo no llevaran peso, ya que lo más probable era que me devolviera al primer sentimiento de cansancio. Iba sola (toda la historia que sigue fue en solitario) en el bosque parando cada 15 minutos para oxigenarme y tomar agua (las paradas no eran más largas de 30 segundos) a cada momento decía: “este es el momento en que me debo devolver”, pero después pensaba “seguiré un poco más arriba para ver que hay más allá, aunque no pienso en llegar a esa laguna”. Llevaba cerca de 2 horas de camino cuando deje de estar rodeada de árboles y me di cuenta que estaba en plena cordillera (junto a varias montañas nevadas amigas, a mi lado) y el bosque frondoso estaba bajo mio (podía ver todos los árboles desde arriba!). Ese paisaje me motivo a avanzar sólo un poco más para poder ver más montañas amistosas y más de cerca. De pronto vi 2 tipos (con toda la facha de chicos que practican trecking, con ropa de marca, lentes de sol, gorrito, etc) que venía descendiendo. Al cruzarse conmigo los salude y les pregunte (los dos tipos muy guapos y simpáticos, pero esto no va al caso) si faltaba mucho, me dijeron, “no, debe quedarte como 1 hr 45 min de subida para llegar, suerte” y se fueron. Eso termino por desahuciarme en mi caminata, no era posible que después de pasar el bosque, verlo desde arriba, estar al lado de cordillera nevada, me quedaran aún 1 hr 45 de camino!!, pero seguí subiendo, porque si me decidía a bajar ene se momento los tipos con los que me habían topado pensarían que era una gallina (como Mc Fly, en volver al futuro). Estaba tan maravillada con el paisaje, que caminaba inconscientemente, sólo pensaba en que si todo era tan maravilloso a esa altura, si seguía subiendo, debía ser mejor aún. A todo esto el bidón de 5 litros (que ya iba en 2 litros) fue un estorbo de gran ayuda, sin agua no hubiese dado ni un solo paso. A ratos miraba a mi alrededor y me encontraba tan sola, en un paisaje tan poco “familiar” o “cotidiano” para mí, que me daba susto haberme perdido en la cordillera (La película Viven estuvo varias veces en mi pensamiento). Subía un cerro y cuando estaba llegando a la cima pensaba “ acá veré la laguna” y no veía más que otro cerro que me esperaba más allá (eso me paso seguido). Llegue a un punto donde había un letrero que indicaba que faltaba 1 hora para llegar a la laguna y fue ahí cuando me inyecte de energía y dije “que todo este cansancio y esfuerzo no sea en vano, debo ver esa maldita Laguna” y seguí caminando. Iba de lo mejor cuando divise una especie de cráter que estaba a 500 metros de distancia (siempre en subida) y supuse que en vez de lava, dentro del iba a estar la laguna. Comencé a caminar más rápido y cuando llego a la cima miro el paisaje y veo a lo lejos, hacia abajo una hermosa laguna de color verde, iluminada por los rayos del sol (y unas cuantas personitas, enanas). En ese momento lo único que atine a gritar (porque grite) fue “te encontré laguna conchetumadre” y me corrió una lagrima de emoción. Baje hacía la laguna, 30 min me demore en bajar y lo único que pensaba era en lo terrible que sería subir eso a la vuelta. Mientras bajaba vi (en chiquitito) a mi “grupo” de expedición bajando. Llegue abajo y divise a mi hermano. Estaban exhaustos tirados en el pastito, medio dormidos y les dije: “Hola” levantaron la cabeza y exclamaron a coro “Naty! Llegaste” y me dijeron que ellos habían llegado sólo hace 5 minutos. Mi hermano se paro y me dijo “Me siento orgulloso de ti hermanita, pensé que no llegarías!”. Descansamos cerca de 15 min, tocamos la laguna y partimos de vuelta. …
Dejare para otro día la “Divertida, dramática y dolorosa” vuelta porque es otra historia larga de contar. Lo que me queda de esto es que uno nunca debe dejar las cosas a medias,
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